Top 6 de Chile: Lo Que Significa Ser el Único Equipo Extranjero Fuera de la Capital
En 2017, TALS fue seleccionado entre los 6 mejores proyectos de innovación de Chile. Éramos el único equipo de extranjeros y el único fuera de Santiago. Lo que aprendimos sobre innovar desde la periferia.
Nota del autor (mayo 2026): Escribí esto en septiembre de 2017, pocas semanas después de recibir la notificación de que TALS estaba entre los 6 mejores proyectos de innovación de Chile. Para un equipo de venezolanos en Iquique, fue algo completamente inesperado.
Top 6 de Chile: Lo Que Significa Ser el Único Equipo Extranjero Fuera de la Capital
El concurso y lo que representaba
El SAP Innomarathon Chile 2017 es el programa de innovación abierta de SAP en la región: una convocatoria nacional que busca startups que usen tecnologías emergentes (IA, IoT, datos) para resolver problemas alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
De cientos de proyectos presentados a nivel nacional, TALS fue seleccionado entre los seis finalistas para el Demo Day en Santiago. No era un concurso regional ni universitario. Era la vitrina de innovación de la multinacional de software empresarial más grande del mundo, evaluando proyectos por su viabilidad técnica y potencial de impacto real.
Quedar entre los seis mejores de Chile significaba que nuestra idea ya no era "una buena intención de dos venezolanos en el norte". Era un proyecto con viabilidad técnica evaluada por ingenieros de SAP.
La geografía del poder en el ecosistema chileno
En Chile se dice, sin mucho eufemismo, que "Santiago es Chile".
No es solo una expresión: el 80% de la actividad emprendedora, inversora y de innovación del país se concentra en la capital. Los eventos, los fondos, los mentores, los ángeles, las aceleradoras — todo gravita en torno a Santiago. Para el ecosistema santiaguino, Iquique es una ciudad de minería y comercio fronterizo en el extremo norte, a 1,800 km de distancia. Una ciudad que produce cobre y free shops, no startups.
Ser de Iquique ya era una desventaja logística: cada evento o reunión de importancia requería un vuelo y una inversión de tiempo y dinero que los proyectos de Santiago simplemente no tenían. Pero también era, sin que lo supiéramos del todo en ese momento, una ventaja menos obvia.
El aislamiento nos obligó a profundizar.
Ser extranjeros: ventajas y obstáculos reales
En 2017, la migración venezolana en Chile estaba en su punto más alto. El contexto social era complejo: la llegada masiva de migrantes generaba fricciones visibles en el mercado laboral y en la percepción pública.
Ser venezolanos en ese contexto nos daba algo que no teníamos manera de comprar: hambre de éxito distinta. No teníamos red familiar, ni herencias, ni el sistema de seguridad de los que crecieron en Chile. Solo nuestros títulos de ingenieros, dos años de trabajo en TALS, y las ganas concretas de aportar algo real.
La mayor ventaja fue la resiliencia operativa: habíamos aprendido a construir con lo mínimo, a resolver con lo que teníamos, a no esperar condiciones perfectas para ejecutar. Eso se nota en un prototipo.
La mayor desventaja fue el desconocimiento de los "códigos" no escritos del networking santiaguino: quién es quién en el ecosistema, qué tipo de relaciones importan, cómo presentarse ante inversores y organismos de una manera que genere confianza instantánea. Esos códigos culturales no se aprenden en cursos.
Lo que los jueces de SAP valoraron
El jurado del SAP Innomarathon no fue condescendiente con nosotros. Sus preguntas fueron técnicas, directas y sin complacencias.
Lo que valoraron de TALS, según la retroalimentación que recibimos, fue lo que ellos llamaron "audacia técnica". Les sorprendió que estuviéramos resolviendo un problema de visión artificial en tiempo real — algo que normalmente requiere GPU y hardware especializado — usando una Raspberry Pi de costo accesible. La eficiencia técnica bajo restricciones de recursos les pareció una ventaja competitiva real, no un compromiso.
La frase del jurado que más nos quedó grabada fue directa: "Vuestra capacidad de ejecución técnica en condiciones de escasez es vuestra verdadera ventaja competitiva."
El viaje en avión con el prototipo en una caja de zapatos
Recuerdo el vuelo de Iquique a Santiago para la final.
El prototipo de TALS viajaba en una caja de zapatos reforzada con cinta de embalaje. Dentro: la Raspberry Pi, la cámara, el transformador de corriente adaptado, los cables, y la pantalla enrollada en tela. El sistema nervioso de nuestra startup cabía en un equipaje de mano.
Los agentes de seguridad del aeropuerto en Iquique detuvieron la caja. No podían identificar el conjunto de cables y circuitos. Tuvieron que llamar a un supervisor. Tuvimos que explicar, con cierta urgencia porque el vuelo no esperaba, que éramos un equipo de innovación viajando a representar al norte de Chile en una competencia nacional de SAP.
Ese momento — explicando tecnología de señas a un agente de seguridad mientras el tiempo del vuelo se agotaba — resumía perfectamente todo lo que era TALS en ese punto: una idea importante que todavía nadie entendía excepto nosotros y el equipo que la miraba funcionar.
Lo que cambió con el Top 6
El SAP Innomarathon no ofrecía un premio monetario para el Top 6. Lo que ofrecía era la credencial.
Y la credencial fue lo que necesitábamos.
"SAP nos validó como uno de los seis mejores proyectos de innovación de Chile" era una frase que podíamos incluir en cualquier postulación posterior. No era autoproclama — era evaluación externa de una multinacional de software con 440,000 clientes en el mundo. Eso genera confianza en organismos como CORFO de una manera que ningún pitch deck puede generar solo.
El Top 6 fue nuestra "carta de presentación" para el CORFO Capital Semilla que vendría en 2018. La lógica del evaluador de CORFO era clara: si SAP los considera Top 6 de Chile, tienen algo real.
Innovar desde la periferia: lo que el centralismo no te dice
El norte de Chile nos dio algo inesperado: foco sin ruido.
En Santiago hay demasiados eventos, demasiados networking, demasiadas distracciones de alto glamour. Un emprendedor en Santiago puede pasar meses yendo a eventos de "ecosistema" sin avanzar una línea de código.
En Iquique estábamos solos con nuestro prototipo y con la comunidad sorda local. Sin brillo. Sin cámaras. Sin inversores mirando cada movimiento. Eso nos permitió profundizar en el problema real, construir con calma, y llegar a Santiago con algo que funcionaba de verdad en lugar de una demo de efectos especiales.
La periferia te enseña que la distancia del centro, aunque sea logísticamente costosa, puede ser estratégicamente valiosa. La innovación que surge desde los márgenes tiene una autenticidad que el centro raramente produce.
No necesitas estar en el centro para tener ideas que cambien el centro.